Un dia descubres...

SOLO NECESITAS UN DÍA...

Un día observas con atención la mirada de un niño y ves reflejada tu propia historia de vida en ese bello momento, apenas un instante. Un día descubres que las cosas en tu vida han cambiado, y que quizás te perdiste en el camino. Has de volver a crearte, recomponer tus trozitos de vida, de ti mism@ y volver a crear además tú propio mundo para poder volver a gustar y gustarte.

Un día, al final de una etapa, recobras la ilusión por la vida, por las pequeñas experiencias y los grandes momentos, pues todo tiene su espacio en la incertidumbre del tiempo durante el que vives, ríes y lloras. La aventura de vivir siempre sucede a determinados y particulares latidos, ritmos a los que debes adaptarte. Un día pasas al lado de alguien que te necesita y le ayudas, a cambiar sus creencias con un consejo, a sonreír con el reflejo de tu misma sonrisa o simplemente con un gracias cambias su mundo.

Un día dejas de quejarte por lo que te sucede, y por fin entiendes que todo cuanto te ocurre es tu propia responsabilidad pues nadie más que tu mism@ puede obligarte a ser lo que no quieres ser. Un día te encuentras con una amiga con la que hace tiempo no te hablas, quizás antes de lo que crees. Fue un malentendido, solo una bobada, tonterías de orgullos fingidos... y al cabo de un ratito la abrazas y te abraza.

Un día recuerdas a tu familia, tus seres queridos que hace tiempo que no ves, que no llamas. Ya sabes, las prisas, nuestra forma de vivir... Las llamas y están felices todo el día. Un día no te enfadas con tu pareja, a quien profundamente amas a pesar de todo. Y ese día descubres que su reacción es distinta, diferente. La mejor manera de cambiar a alguien es cambiar tus formas de relacionarte con esa persona.

Un día, al despertar, te acuerdas de quien eras y de repente descubres quien quieres ser y a partir de ese vital instante todo en tu vida empieza a funcionar. Un día te miras al espejo y descubres que sonríes. Ese día estás en el buen camino, lo sabes, estás inspirad@ y vuelves a reencontrarte y a respirar con tu verdadero destino.



Fuente: www.inspiraciononline.es/

 

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